V O L 7 — N°2  2 0 2 5

La evolución del dermatólogo y de la dermatología per se.

Enrique Uraga P.

Vol. 7, numero 2, p8–9.

Colchicina: El largo recorrido de una droga ancestral hasta sus usos actuales.

Verónica Úraga, María Cecilia Briones, Maite Santillán, Enrique Úraga.

Vol. 7, numero 2, p10–31.

Linfadenoma cutáneo: un diagnóstico diferencial raro del carcinoma basocelular. Reporte de caso clínico.

Michelle Mafla, Ivonne Riofrío, Mónica Guevara.

Vol. 7, numero 2, p32–39.

De Cicatriz a Infección: La Cromomicosis Cutánea bajo el Microscopio.

Jéssica Sandoval, Fernanda Ron, Cindy Tipán, Estefany Proaño, Wilma Vaca.

Vol. 7, numero 2, p40–49.

Localización inusual de Carcinoma Verrucoso: a propósito de un caso.

Lucy Ortiz, Maite Santillán, Paulina Dassum, Cristina Pazmiño, Soonyi Romo, Cristina Solorzano.

Vol. 7, numero 2, p50–57.

Dermatología en Imágenes

Lesiones sutiles, un reto diagnóstico: Siringomas Localizados.

Lesly López, Camila Félix, Yadira Aguilar.

Vol. 7, numero 2, p58–61.

El carcinoma camaleón: Cuando un carcinoma basocelular se disfraza de enfermedad de Bowen.

José Plata, Javier Rosero, Santiago Palacios, Gabriela Zumárraga, Johanna Brito, Doménica Lara.

Vol. 7, numero 2, p62–65.

¿CUÁL ES SU DIAGNÓSTICO?.

Trazos Serpiginosos en la Dermatología:

reporte de un caso de Elastosis Perforante Serpinginosa en una paciente con Síndrome de Down.

Camila Félix, Lesly López, María Santofimio, Yadira Aguilar, Rosa Pacheco.

Vol. 7, numero 2, p66–71.

Trazos Serpiginosos en la Dermatología

Se presenta el caso de paciente femenina, 25 años de edad, con antecedentes personales de Síndrome de Down, acude a consulta por la presencia de lesiones dérmicas localizadas en antebrazos de dos años de evolución, aparecieron sin causa aparente y se acompañan de prurito intenso, se ha tratado previamente con emolientes y corticoides tópicos, sin mejoría. Al examen físico, presenta una dermatosis localizada en cara dorsal de antebrazos bilateral caracterizada por pápulas eritemato-violáceas hiperqueratósicas agrupadas en un patrón pseudoanular. (Figura 1 y 2). 

El carcinoma camaleón: Cuando un carcinoma basocelular se disfraza de enfermedad de Bowen

Femenina de 74 años de edad, acude al servicio de Dermatología por presentar una lesión de 1 año de evolución, la cual ha ido creciendo y presenta sangrado esporádico. Al exámen físico encontramos una placa eritematosa y queratinocítica de aproximadamente 1 cm x 1.5 cm de diámetro, localizada en la cara externa de la pierna izquierda(Figura 1). En la dermatoscopia se observa una lesión no melanocítica que presenta vasos puntiformes radiales, con presencia de costra amarillenta en uno de sus extremos, y zonas blanquecinas sin estructura(Figura 2)

Lesiones sutiles, un reto diagnóstico: Siringomas Localizados

Mujer de 25 años con antecedentes de lupus eritematoso sistémico y nefritis lúpica en tratamiento activo. La paciente refiere la aparición de lesiones cutáneas asintomáticas en el cuello desde los 21 años, con un curso insidioso y aumento progresivo en cantidad. Las lesiones se exacerban tras la exposición solar. Fue tratada inicialmente con peróxido de benzoilo ante la sospecha de acné esteroideo por uso de corticoides dentro del esquema de tratamiento de su enfermedad de base; sin embargo, las lesiones persistieron sin mejoría

Localización inusual de Carcinoma Verrucoso

Paciente sexo masculino de 75 años de edad, que sufrió quemadura en pierna hace 23 años, acudió por cuadro clínico de 5 años de evolución, caracterizado por tumoración verrucosa, papilomatosa de 6 cm aproximadamente localizada en fosa poplítea, cuyo crecimiento fue paulatino extendiéndose linealmente en cara posterior de muslo, la cual fue asintomática (Figura 1). Se realizó biopsia incisional con diagnóstico presuntivo de carcinoma escamocelular. El reporte indicó, marcada acantosis, papilomatosis e hiperqueratosis; poca atipia, algunas células con queratinización individual y grupal, formando perlas córneas y exocitosis multifocal de linfocitos. La dermis con vasos sanguíneos e infiltrado linfoplasmocitario (Figura 2).

De Cicatriz a Infección: La Cromomicosis Cutánea bajo el Microscopio

Se trata de un paciente masculino de 77 años, dedicado a la agricultura, con antecedentes patológicos de diabetes mellitus tipo II, hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca e insuficiencia renal. El cual acude a consulta por lesión en antebrazo derecho (Figura 1) de varios meses de evolución que la describe como una cicatriz que ha ido aumentando de tamaño, la cual produce prurito, no refiere dolor, no aplica ningún tratamiento. Al examen físico se evidencia dermatosis localizada en antebrazo derecho caracterizada por placa de aspecto cicatrizal atrófica (Figura 2), de base eritematosa, infiltrada con áreas de descamación en zona periférica (Figura 3), de aproximadamente 7 cm de diámetro. Se decide realizar biopsia de piel más cultivo micológico (Figura 4), que aisló Cladosporium spp. (Figura 5). Se decide tratamiento con itraconazol, sin embargo, paciente fallece debido a complicaciones de sus otras patologías.

Linfadenoma cutáneo: un diagnóstico diferencial raro del carcinoma basocelular

El linfadenoma cutáneo es un tumor benigno infrecuente que se origina en los folículos pilosos y se presenta como una lesión nodular en zonas fotoexpuestas, lo que puede generar confusión con otras patologías agresivas, como el carcinoma basocelular nodular. Su diagnóstico diferencial es complejo debido a sus características histológicas particulares, que incluyen una disposición de células epiteliales en patrón ameloblastomatoso con un estroma denso; no obstante, este tumor tiene un comportamiento benigno y excelente pronóstico. La clave para su manejo es el reconocimiento temprano y la escisión quirúrgica completa con baja tasa de recurrencia. Presentamos el caso de una paciente femenina de 64 años quien presenta un nódulo asintomático a nivel nasal, al cual se le realiza biopsia con resultado de tricoblastoma adamantinoide, con exéresis completa del mismo. Es fundamental que los médicos estén familiarizados con esta entidad para evitar diagnósticos erróneos que puedan generar preocupación innecesaria en el paciente…

Colchicina: El largo recorrido de una droga ancestral hasta sus usos actuales

La colchicina, un alcaloide natural derivado de plantas de la familia de las liláceas, es una sustancia de uso milenario, con más de 2.000 años de historia en la medicina. Reconocida por sus propiedades antiinflamatorias, actúa a través de múltiples mecanismos, lo que le confiere un valor terapéutico significativo. En la actualidad, ha experimentado un renovado interés clínico, siendo empleada en diversas especialidades médicas, incluyendo la dermatología. En este artículo se presenta un recorrido conciso por la historia de la colchicina, sus principales características, mecanismos de acción, efectos adversos y aplicaciones actuales, con especial énfasis en su utilidad en el tratamiento de enfermedades cutáneas.