dermatoscopia como herramienta diagnóstica en
una localización inusual
Cuadro Clínico
Paciente femenina de 6 años con antecedente patológicos personales de dermatitis atópica, que acude en compañía de sus padres por presentar cuadro clínico de 2 meses de evolución caracterizado por pápulas perladas en región genital; a nivel de labios mayores (columna labial anterior). Al examen físico, presenta múltiples pápulas milimétricas de entre 1 a 4 mm, del color de la piel o rosadas, redondas, bien definidas, (Figura 1a), no dolorosas, acompañadas de leve prurito.
A la dermatoscopia se observó múltiples pápulas milimétricas perladas que confluyen a manera de racimos sin estructura vascular (Figura 2a y 2b). Con algo de dificultad se puede observar la presencia del poro central en cada molusco, que es una de sus características.
Padres refieren que la niña a menudo nadaba en piscina pública, pudiendo asumir como un posible factor predisponente en la aparición de la lesión de molusco contagioso, descartándose el antecedente de abuso sexual.
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Discusión
El molusco contagioso es causado por un poxvirus, que se limita a la piel y al tejido subcutáneo (1-3). Esta afección se presenta con mayor frecuencia en pacientes pediátricos e inmunodeprimidos, presentándose con pápulas blancas milimétricas perladas distintivas con una umbilicación central (1). Su prevalencia en niños inmunocompetentes se estima en un 7% (2). Su transmisión es persona a persona por autoinoculación o por piscinas o bañeras. Es más común se presente en niños con dermatitis atópica (3). En general, son lesiones asintomáticas, aunque en ocasiones pueden presentar prurito o signos inflamatorios.
Las localizaciones más frecuentes de molusco contagioso en los niños son el tronco y las extremidades tanto superiores como inferiores, en ocasiones el diagnostico se dificulta debido a la ubicación de la lesión, en el caso de nuestra paciente se localizaba en el área genital; en esta área en la infancia se da con poca frecuencia, por lo que se debe hacer una investigación exhausta sobre abuso sexual y de las actividades cotidianas de la paciente.
El diagnóstico del molusco contagioso es generalmente clínico, basado en las características de las lesiones. Sin embargo en casos atípicos o dudosos, puede ser necesario recurrir a una biopsia de piel para confirmar el diagnóstico; y es en estos cuando la dermatoscopia se convierte en una herramienta de gran utilidad para visualizar la umbilicación central característica y otros hallazgos complementarios, como estructuras poli-lobulares amorfas de color blanco amarillento y vasos periféricos en la corona. En nuestro caso el diagnóstico se realizó clínicamente con apoyo de la dermatoscopia observando así un conjunto de pápulas blanco perladas con patrón de estructura poli-lobular es decir con tamaño y formas variables agrupadas en el centro de la lesión en región de columna labial anterior y labio mayor izquierdo se encuentra también una pápula perlada aislada umbilicada de pocos milímetros con un patrón de estructura conocido como “roundish” que significa lesión con un área discoide blanquecina solitaria en el centro.
El tratamiento para molusco contagioso es diverso, va desde el manejo expectante de lesiones, hasta tratamiento tópico, curetaje y crioterapia; la selección del tratamiento debe realizarse con el objetivo de minimizar el dolor y la cicatrización además tener en cuenta las características del paciente y la localización de las lesiones. En nuestra paciente se procedió a realizar curetaje para eliminar las lesiones y evitar la propagación a nuevos sitios, también hay que tomar en consideración el antecedente de dermatitis atópica y la exposición de la paciente ya que frecuentaba el hábito de ir a piscinas y este es un medio frecuente para la transmisión de moluscos contagiosos.
Aunque el molusco contagioso es común en la infancia, su aparición en zonas poco habituales como la región vulvar puede dificultar el diagnóstico. En este contexto, la dermatoscopia representa una herramienta diagnóstica fundamental, al permitir la visualización de hallazgos típicos de forma rápida, segura y sin necesidad de intervenciones invasivas. Su utilización resulta especialmente útil en áreas anatómicamente delicadas, contribuyendo a un abordaje clínico más preciso y menos traumático en pacientes pediátricos.
Bibliografía
1. Robinson G, Townsend S, Jahnke MN. Molluscum contagiosum: review and update on clinical presentation, diagnosis, risk, prevention, and treatment. Curr Dermatol Rep. 2020;9(1):83–92. doi:10.1007/s13671-020-00289-z.
2. Giacaman A, Garcías Ladaria J, Manubens Merca E, Martín Santiago A. Placa verrugosa en el pliegue interglúteo de un lactante. La utilidad de la dermatoscopia. Med Cutan Ibero Latino Am. 2022;50(2):98–100.
3. Silverberg NB. Pediatric molluscum: an update. Cutis. 2019;104(6):325–328.
4. Zhuang KW, Ran YP, Xu FN, Lama J. Atypical infantile genital molluscum contagiosum. An Bras Dermatol. 2015 May-Jun;90(3):403–405. doi:10.1590/abd1806-4841.20153298.
5. Sánchez Bernal J, Ara Martín M, Abadías Granado I, Yélamos O. Dermoscopic rosettes as a clue for atypical molluscum contagiosum. Rev Chil Dermatol. 2019;35(4):166–169. doi:10.31879/rcderm.v35i4.254