Las redes sociales, los pacientes dermatológicos y el médico tratante

Autores/as

  • Enrique Úraga P.

DOI:

https://doi.org/10.63787/rdcu.v8i1.1972

Resumen

Desde hace algún tiempo vengo notando que un número creciente de pacientes acuden a la consulta con una investigación previa digital en redes sociales, inteligencia artificial o búsqueda de imágenes médicas con respecto a su problema dermatológico. Se calcula que más de un 60-70 % de los pacientes lo hacen regularmente.

Cuando acuden, lo hacen, de una parte, con algo de conocimiento al respecto de su problema,  pero también con mucha desinformación y este hecho puede influir en un  cambio en la relación médico-paciente, al hacer necesario que el profesional corrija conceptos equivocados y, sobre todo, trate de evitar que se  formen esperanzas y expectativas en base de información probablemente de muy dudosa veracidad.

Por otra parte, el paciente con información previa autoadquirida espera de su médico mayor colaboración para un problema que supuestamente ya conoce y, si el médico, no es claramente explicativo, puede chocar con conocimientos erróneos, bien sea sobre el proceso de fondo o por medicaciones erróneas, que incluso pueden ser riesgosas para el paciente.

En ocasiones, el profesional puede sentir que es examinado por un paciente con previa consulta digital sobre el supuesto tema.

No todo es malo, porque esa búsqueda informática del paciente puede ayudar a una conversación fructífera que lleve a una mejor relación médico-paciente, dejando un poco de lado la actitud paternalista o impositiva del médico consultado, por una posición mayormente informativa o explicativa del tema en cuestión, evitando de esta forma que pacientes a veces mal informados cuestionen el diagnóstico del profesional o soliciten tratamientos inadecuados.

No podemos negar que la posibilidad masiva de consulta de imágenes dermatológicas en internet puede provocar un desagradable efecto en la consulta, incluso cuando el médico emite un diagnóstico más sencillo que el encontrado digitalmente por el paciente, el cual emite entonces la clásica pregunta de ¿Está usted seguro?

Tampoco debemos olvidar, que dichas imágenes pueden ser engañosas por diversos factores, como son baja resolución, color de la piel o iluminación inadecuada, que pueden  llevar a  que los pacientes realicen autodiagnósticos incorrectos.

Finalmente, debo recordar esa reconocida premisa que reza así: “Internet puede informarte, pero solo tu médico puede diagnosticarte”, que concuerda con aquellos que sostienen que el internet no puede darte educación médica real; sin embargo, esa fuente informativa puede ser útil cuando se la toma en forma moderada y consultando recursos digitales confiables

Publicado

2026-04-30

Cómo citar

Úraga Pazmiño, E. (2026). Las redes sociales, los pacientes dermatológicos y el médico tratante. Revista Dermatológica Centro Uraga, 8(1), 12–13. https://doi.org/10.63787/rdcu.v8i1.1972